1. Mantén un fondo de emergencia
Si tienes un fondo de emergencia, evitarás tenerte que endeudar por emergencias comunes que surgen en la vida, como que se descompuso el calentador o tu pequeño bebé (de 12 años) se rompió el brazo jugando fútbol.
2. Escoge tu tarjeta
No te vayas con la primera cara bonita que te sonría desde un stand en el centro comercial. Compara las tarjetas:
- Beneficios: Programa de recompensas, seguros, bonos de bienvenida, preventas, etc.
- Comisión: anualidad, disposición de efectivo, pago mínimo, banca en internet
- Intereses: % de interés por morosidad
Tu tarjeta de crédito tiene un crédito rotativo. Por ejemplo, si tu tarjeta tiene crédito hasta por $10,000, pero el primer mes gastas $4,000. Hasta que pagues esos $4,000 sólo tendrás disponibles para gastar $6,000. Cuando pagues lo que debes, tendrás disponibles de nuevo los $10,000.
¡Lee el contrato! 🙂
3. Evita las tarjetas de crédito
Jajaja, ¿no se te había ocurrido?
Lo que quiero decir es evita tener muchas tarjetas de crédito, ya que será más difícil llevarles la cuenta a cada una.
4. Meses sin intereses
Evita comprar las cosas a meses sin intereses ya que si no pagas a tiempo te van a cobrar el producto al doble. Aparte de que es muy fácil que compres y compres cosas que van acumulando $100, $200 pesos mensuales, pero al final terminan en $5,000, $10,000 mensuales y ya no te queda para vivir.
5. Compra sólo lo que necesites
No te aloques queriendo comprar todo lo que ves. Recuerda que sólo puedes gastar el dinero que tienes a la mano.
6. Sé totalero
Siempre paga el total de lo que debes el día 50. No pagues el mínimo, porque ahí también te cobran intereses. Si tienes deudas, liquídalas lo antes posible, porque las tarjetas de crédito tienen los intereses más altos del mercado.
“Sólo hay dos medios de pagar las deudas: por el trabajo y por el ahorro.” – Thomas Carlyle
7. No es dinero extra o extensión de tu gasto
Sólo gasta lo que tienes. A “ojo de buen cubero”, sólo el 10% es lo máximo que deberías de estar gastando en deudas de tarjetas de crédito, aunque obvio, lo ideal es que sea 0. Por medio de esta “regla”, si tu salario es de $20,000 sólo deberías de poder deber $2,000 (el 10% de tu ingreso) en tu tarjeta de crédito. Si debes más, ponte las pilas y bájala, porque, como llevo repitiendo, los intereses son altísimos.
8. No topes tu crédito
Si llegas al límite de tu crédito todos los meses, puede indicar para el banco que no tienes un buen manejo de tus finanzas y es posible que dejes de pagar.
9. Utiliza los recursos electrónicos
Esto es más por comodidad, pero para poder estar al tanto de cómo vas con tu tarjeta, pide la banca electrónica y activa tus alertas al celular o al correo electrónico. Esto te ayudará a saber si usaste (o alguien más usó) tu tarjeta lo más rápido posible, aparte de que sabrás exactamente cuál es tu crédito y el pago que tienes que realizar.
10. No prestarla
Típico que tu hermano, amigo, conocido te dice que quiere comprar un artículo pero sólo lo venden a meses sin intereses por medio de una tarjeta que el/ella no tiene pero tu sí. ¿Puedes prestársela? No. Y si sí, da por perdido ese dinero o págalo tu. Recuerda que al que le va a afectar que no se pague es a ti y a tu historial.
Cuentas claras, amistades largas. Pero, mejor que no haya cuentas.